Rosa de los vientos es usada en navegación desde siglos ancestrales y cubre las 32 direcciones principales en los movimientos en la superficie terrestres

Reservando butaca


Pasen y vean...
Este espacio está dedicado íntegramente al cine, el cine de todos los tiempos.
Una sección donde la sonrisa está asegurada. Pequeñas incursiones en el séptimo arte, desde el cine mudo al color, los musicales, los grandes obras maestras, etc
Todos tienen aquí un rencuentro con la menoría selectiva, que va gravando a pinceladas retazos de nuestra historia. Quién hubiera imaginado a la “Hayworth” cantando por fandanguillos, o el orgasmo fingido de Meg Rayan comiendo un sándwich vegetal .

Reserven butaca, que la sesión da comienzo.

El balcón de oriente

Contenidos insurrectos, estrafalarios y pendencieros.
Un balcón con una vista esplendida hacía oriente. Quizás porque es allí donde se esconde los magos, o donde las mil y una noche dieron rienda suelta al sueño. O al enseño. O al mañana. O al pasado.

Desengáñate con tus propios ojos, como diría la abuela Petra.

Desde el infinito y más allá

Al principio fue el hombre, le siguieron las palabras. Desde hace millones de años, nos persiguen instintos innatos. Una forma del Ser para sobrevivir. Entre los infinitos detalles, complejas formas de amar, de sentir; de expresión en definitiva. Todas las tragedias griegas, todos los fados, todas las coplas, toda la poesías, todas las pinturas, las esculturas, la música, tienen aquí un espacio... todo, eres tú. Sentimientos envueltos en un halo, creados a nuestra imagen y semejanza.

En tu idioma, es más fácil:

30 ene. 2011

El balcón de oriente 6 "Vivir, vivir, simplemente vivir"

Si tuviera otra vida, que no está.
La soñaría, la añoraría, como se echan de menos las tempestades en los días calurosos de agosto.

Si me atreviera a soñar más, mucho más;  me acercaría a la luna en un avión de papel. Sólo comería chocolate y me pintaría los labios de azul añil. Conquistaría otras galaxias, e inventaría la sed de amor, de conocimiento…

Si pudiera ver entonces el futuro  por un agujero, me escondería  entre los lienzos blancos, sedosos y perfumados de mi cama. No dejaría escapar ningún tren,  perseguiría el vuelo de las mariquitas y las libélulas. Tocaría todas las notas de amor imaginarías.
Si tuviera otra vida, que no está, no olvidaría como la siento:
Enamorada de la existencia, de sus gentes, de los amaneceres que contemplo, de los que no veo e imagino, de los que nunca veré.
Sujeta a los besos de mis hijos, anclada a la boca de mi amado. Del cariño de mis padres, de mis hermanos, de aquel que no está pero presiento: de su aliento, su templanza, su arrojo, su compañía, su inspiración, su fortaleza, su pasión, su humor...
Como hoy llorar de emoción, sentir el respirar de las células. Saborear las lágrimas de felicidad.  Sorprenderme maravillada como un niño explorando el mundo.
Descubrir el presente, como única verdad de entre mis tinieblas. Ser poesía, aunque duela, aunque no buena, aunque no rime.
Comer con los ojos, devorar con los sentidos, ni medias tintas, ni dar por hecho. No más miedos, ni más prudencias.
Llenar el corazón de suspiros y la mente de ideas.

Vivir, vivir, simplemente  vivir.