Rosa de los vientos es usada en navegación desde siglos ancestrales y cubre las 32 direcciones principales en los movimientos en la superficie terrestres

Reservando butaca


Pasen y vean...
Este espacio está dedicado íntegramente al cine, el cine de todos los tiempos.
Una sección donde la sonrisa está asegurada. Pequeñas incursiones en el séptimo arte, desde el cine mudo al color, los musicales, los grandes obras maestras, etc
Todos tienen aquí un rencuentro con la menoría selectiva, que va gravando a pinceladas retazos de nuestra historia. Quién hubiera imaginado a la “Hayworth” cantando por fandanguillos, o el orgasmo fingido de Meg Rayan comiendo un sándwich vegetal .

Reserven butaca, que la sesión da comienzo.

El balcón de oriente

Contenidos insurrectos, estrafalarios y pendencieros.
Un balcón con una vista esplendida hacía oriente. Quizás porque es allí donde se esconde los magos, o donde las mil y una noche dieron rienda suelta al sueño. O al enseño. O al mañana. O al pasado.

Desengáñate con tus propios ojos, como diría la abuela Petra.

Desde el infinito y más allá

Al principio fue el hombre, le siguieron las palabras. Desde hace millones de años, nos persiguen instintos innatos. Una forma del Ser para sobrevivir. Entre los infinitos detalles, complejas formas de amar, de sentir; de expresión en definitiva. Todas las tragedias griegas, todos los fados, todas las coplas, toda la poesías, todas las pinturas, las esculturas, la música, tienen aquí un espacio... todo, eres tú. Sentimientos envueltos en un halo, creados a nuestra imagen y semejanza.

En tu idioma, es más fácil:

14 feb. 2011

El balcón de oriente 7 "Una historia de amor"

                                                 
        Él era un pastor Belga de pelo corto negro, fue recogido de una protectora de animales, a pesar de no ser de raza pura, fue un animal extraordinario, no por su herencia genética  sino por su noble casta.
Buck de semblante tranquilo, se enamoro de Sindi, una perrita callejera de color canela, sin más aval que sus cadavéricas facciones y sus costillas bien definidas. Era una muerta de hambre, una vagabunda sin rumbo,  sin sobras que relamer. Apareció asustada delante del enrejado de la finca,  supongo huida de algún que otro maltrato, con escaso aliento, quizás con la esperanza  de tener más suerte esta vez. Buck que la vio llegar, ladró en todos los ladridos, de aviso, de asombro, de pena. Nos conmovió su fragilidad, era tan escuálida.  Buck la condujo a la comida, al agua y al reposo al linde de la balsa. Durmió de día, de noche ¿quizás una semana?, no puedo precisar. Pero Buck a pasaba las horas al lado de su nueva amiguita.  Tras el transcurso de los días, una numerosa prole daba por sellada su nuevo futuro.
Paso que daba Bock, paso que daba Sindi. Era verdadero admiración por su protector, le seguía  a donde él iba, incluso en  las escapadas nocturnas. Si alguna otra hembra se le acercaba a Bock, ella que era pequeña, se metía bajo sus patas defendiendo con sus fauces a toda embaucadora. Vivieron felices en su mundo de perros. Hasta que el pobre Bock falleció de viejo. Ella nunca se separo de su lado, ni en la abundancia, ni en la enfermedad. Cuando murió, no nos permitió apartarla de él, con los ojos aciagos, con la boca enfurecida,  rabiosa. Mientras cavábamos su tumba, permaneció alterada pero triste. Se metió en el agujero y cavó poseída, obligándonos  a retirarnos  con sus gruñidos. Cuando pudimos enterrarlo, ella se tumbó encima de la tierra removida. No conseguimos apartarla de aquel lugar.  

No comió, no bebió ni una gota de agua, hasta que murió de inanición días después. Sindi amó con el único atributo que se les reconoce a los perros…  la fidelidad.  Aunque yo quiero creer que fue de amor de ese que se siente con el corazón y con el alma.

2 comentarios:

Judit dijo...

Bea... quina història més bonica! Deu ser per això que estimo tant els gossos. Una història d´amor amb majúscules. Quantes coses ens falta aprendre als humans encara...

La Meva Perdició dijo...

Un relat colpidor, amor sense preguntes ni retrets. Sense dobles intencions ni enganys. Més humans que els humans.
Una abraçada.